La colusión en el mundo de los negocios ocurre cuando dos o más competidores se juntan para beneficio mutuo. Puede haber varios tipos de colusión o precios colusorios, como colusión formal, liderazgo de precios y colusión tácita. En este artículo, hablaremos sobre la colusión tácita.

La colusión tácita es similar a cualquier otra colusión, pero con una gran diferencia. En esta colusión, no existe un acuerdo formal entre los competidores para coludirse a fin de aumentar sus ingresos y ganancias. O bien, podemos decir que en esta colusión, los competidores hacen acuerdos informales sin hablarse realmente entre sí. Este tipo de colusión también existe cuando una empresa de la industria es líder en precios y otras siguen los cambios que realiza.

Esta característica de colusión tácita hace que sea muy difícil para las autoridades identificarla y prevenirla. La colusión tácita es común en una industria oligopólica y ayuda a reducir la competencia. Un ejemplo común de este tipo de colusión está relacionado con el aumento de precios. Si una empresa en una industria aumenta el precio de su producto, entonces otras también hacen lo mismo.

Comprender la colusión tácita

Una mejor manera de entender este tipo de colusión es a través del concepto de teoría de juegos (o equilibrio de Nash). Supongamos que hay dos empresas, X e Y. Por separado, las dos empresas pueden aumentar sus ganancias recurriendo a una publicidad agresiva. Pero, sus ganancias también dependen de la acción del competidor.

Cada empresa tiene dos opciones. Puede optar por una publicidad más agresiva o quedarse con el nivel actual de publicidad. Pero, si una empresa elige publicidad agresiva y otra normal, entonces la primera obtendrá más ganancias.

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Y, si ambas empresas optan por una publicidad agresiva, entonces ninguna registrará un crecimiento, sino que sus costos de publicidad aumentarán. En caso de que ambos mantengan su estrategia publicitaria normal, continuarían disfrutando del nivel actual de ventas, sin incurrir en costos publicitarios adicionales.  

Entonces, en tal escenario, sería más ventajoso para ambas empresas permanecer con la publicidad normal. Este es el caso de la colusión tácita porque aquí ambas empresas no están seguras de lo que hará la otra si opta por una publicidad agresiva. Así, si ambos piensan racionalmente por separado (sin comunicarse), entonces la mejor opción para ellos es quedarse con el nivel actual de publicidad.

Tipos de colusión tácita

La colusión tácita puede ser de dos tipos:

Acción concertada

En esto, las empresas comparten alguna información entre sí pero no celebran ningún acuerdo explícito. También llamamos a tal colusión una actividad concertada.

Paralelismo Consciente

En este tipo de colusión no hay conversaciones ni intercambio de información entre las empresas coludidas.

Ultimas palabras

La colusión tácita es uno de los mayores desafíos para el libre mercado. Tal colusión reduce la competencia y no beneficia a los consumidores. Una cosa que hace que esta colusión sea aún más peligrosa es que es difícil de identificar, así como de probar. Dado que no existe un acuerdo o comunicación formal entre las empresas, se vuelve muy difícil para las autoridades identificarlo o probarlo.

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